INTRODUCCIÓN
Inés Aguerrondo
Tras décadas de reformas educativas, uno de los actuales centros de atención como papel clave son los profesores, pues como Fullan resume en su frase ya clásica “la formación docente tiene el honor de ser, simultáneamente, el peor problema y la mejor solución en educación”(Fullan, 1993). Todos los aspectos que tienen que ver con la “cuestión docente requieren decisiones de política pública, pues aun competen a distintos actores sociales, es definitivo que sin la intervención reguladora del estado no podrá mejorar su calidad en virtud de ser un bien publico.
Es muy útil distinguir las distintas responsabilidades que competen al Estado en este tema, los ámbitos de decisión que deben enfrentarse y los desafíos políticos.
Dado que al estado le corresponde velar por la calidad de la educación básica privada y/o publica, en él recae en primer lugar, velar por la calidad de los profesores y de la formación que estos estén recibiendo y en segundo lugar deberá ocuparse de la regulación del acceso al empleo y el posterior desempeño profesional.
Los principales desafíos políticos en este ámbito son dos:
Relacionado con la calidad profesional de los que enseñan.
Relacionados con las condiciones de trabajo de los que enseñan.
I. Los condicionantes de las desiciones sobre formación docente en el marco de las reformas educativas.
En relación con la calidad de la educación, el principal problema al que se enfrenta la política educativa es como mejorar el desempeño docente,. Todo lo relacionado con la cuestión docente, que es como se ha llamado a las desiciones que se involucran para lograr una mejora en el desempeño docente, son temas de alta controversia y poco acuerdo en las que no es simple llegar a un consenso pues rápidamente adquieren un alto voltaje político, por su poca viabilidad dado que implica cambiar reglas y trastocar tradiciones, lo que se torna un verdadero desafió; además habría que agregarle otros elementos que volverían este asunto aun más complejo, uno de ellos consiste en el hecho de que los sistemas educativos abarcan una porción importante de la población, lo que implica que se debe prestar servicios a toda la población a lo largo de toda la vida, esta característica se conoce como irreductibilidad, esta característica se complementa con otra que es su complejidad, dado que existen diversos perfiles y profundas diferencias entre ellas, esto obliga a que las estrategias que deben adoptarse para producir cambios en la calidad de los profesores sean bastante complejas.
1. Las políticas para mejorar la calidad de los docentes suponen fuerte impacto presupuestario.
En la región, los salarios de los docentes ocupan entre el 85 y el 95% del presupuesto destinado a educación, cualquier oferta estratégica que pretenda incidir en una parte importante del profesorado representa sin duda costos considerables.
2. Las políticas para mejorar la calidad de los profesores requieren cambios normativos.
Cualquier estrategia política para llegar a concretarse requiere de un correcto funcionamiento de Reglas, Regulaciones y Procedimientos(RRP) que definirán el marco legal y los procesos para la preparación y la toma de desiciones en lo relacionado con las funciones principales; en el ámbito de la formación de profesores, décadas de obsolencia hacen necesaria alguna reforma, actualización adaptación o incluso supresión, pues estas son cruciales para las reformas educativas, la complicación surge cuando la toma de desiciones en cuanto a las RRP recae en manos de la jurisdicción u otras secretarias.
3. Es difícil lograr estrategias integrales y coherentes
La diversidad y cantidad de perfiles que se cruzan en el quehacer educativo, aunado a la cantidad de actores que deciden los diferentes aspectos y sus distintas perspectivas al respecto generan un gran problema al momento de tratar de desarrollar estrategias. Por ejemplo, se dice que para obtener buenos resultados es necesario cambiar la formación inicial del profesor, pero cambiar al mismo tiempo la escuela, que es el lugar donde los futuros profesores practican, esto sin duda requiere de orientaciones y recursos desde “arriba” y participación desde “abajo”, es decir se requiere un cambio global o general en el gremio, si se cambia una cosa, tendrá que hacerse lo propio con otra a fin de que exista congruencia y veamos resultados, pero ya en la práctica, cambiar la escuela es una de las cosas más difíciles.
4. Habitualmente estas desiciones son percibidas como amenazantes
La forma de hacer las cosas en el sistema educativo esta tan arraigada que se ha convertido en la forma más natural de hacerlas por lo que es difícil introducir elementos de transformación; es difícil tomar desiciones que a los ojos de todos los profesores sean adecuadas y si además se entremezclan con otras situaciones de contexto general como la pobreza y la desocupación sin duda se tornaran amenazantes, este es uno de los desafíos políticos que más se relacionan con el desempeño de los profesores y su mejoramiento hoy en América Latina.
II. Desafíos relativos a como mejorar la formación docente
La percepción cada vez más generalizada de que existe un deterioro en la calidad de la educación le otorga un lugar relevante a accionar sobre la calidad de los profesores. Algunos de los desafíos políticos que tienen que ver con este campo son:
1. Los cambios en la estructura y contenidos de la formación docente inicial
La cuestión de cómo deben formarse los profesores es uno de los temas que reciben mayor número de opiniones al respecto, de hecho la forma tradicional de hacerlo sigue vigente y las desiciones a tomar al respecto se presentan tensas porque no son claras, y en caso de serlo se entra en conflicto porque aunque estén justificadas técnicamente atentan contra lo que tradicionalmente se ha venido haciendo; de esto se desprenden tres grandes desafíos:
· El locus de la formación inicial
La formación inicial de los profesores en América Latina ha sido elevada paulatinamente a los niveles más altos en el sistema educativo es decir al nivel universitario, esto no ha resultado o no resultará conflictivo en la medida en que no se modifique negativamente su esencia de instituciones formadoras tradicionales.
· El peso de la formación pedagógica en relación con la formación en la disciplina a enseñar.
La formación de los profesores de la escuela básica o primaria difiere de la de los de secundaria (no considerada básica en otros países) sobre todo porque la primera se centra en el interés de la enseñanza de la didáctica y la segunda en la enseñanza disciplinar, esto ha creado una especie de dicotomía en las escuela formadoras, entonces el siguiente paso ha sido unificarlas y reconocer que existe un tronco común que respetar, en él se encontrará todo aquello que un profesor deberá saber, no importa si es de primaria o secundaria y posteriormente podría haber un enfoque a lo que pudiera ser una “especialización” , para responder a este requerimiento se ha optado por alargar la duración de la formación docente, pero hasta hoy esta no ha sido una verdadera opción para replantear viejas concepciones acerca de esto.
· Acortar la distancia entre la teoría y la práctica.
Hay dos propuestas relacionadas con la formación de profesores, la tradicional que dice que se aprende por imitación (viendo) y las nuevas teorías que proponen que se deberá aprender la práctica, el reto consiste en encontrar escuela de aplicación(o escuelas de prácticas) donde organizar verdaderas experiencias formativas tomando en cuenta que todas las escuelas de alguna manera han sido tocadas por los vicios del sistema que se pretenden combatir con estas acciones.
2. El control de la calidad de la formación
Un segundo grupo de desafíos relacionado con la tutela de la calidad educativa tiene que ver con la calidad académica de la formación de los futuros profesores.
Como ya se ha dicho, en la actualidad la mayoría de las ofertas de instituciones formadoras de profesores están ubicadas en el nivel superior o universitario, pero aún así se reconoce que no todas las ofertas que se hacen tienen a calidad necesaria, por lo que se han puesto en marcha estrategias para garantizar su calidad académica; estas tendencias son conocidas como regimenes de acreditación de la calidad académica de las carreras o de las instituciones formadoras.
· La acreditación académica de carreras e instituciones formadoras.
El estado justifica la acreditación bajo el hecho de que la sociedad necesita tener la garantía de que las personas que deseen ejercer la docencia estén debidamente calificadas, esto es que posean ciertas cualificaciones y competencias, esto lo hace porque esta avalándolo a través del titulo o certificado que se les esta expidiendo al terminar los estudios. Este tipo de acreditación se esta llevando a cavo en la mayoría v de los países; pero no resulta fácil, pues implica movimientos de personal que no contaran con la aprobación de los que se vean afectados.
· Los concursos de proyectos innovadores
Otra de las estrategias en busca de garantizar la calidad en las instituciones formadoras de docentes consiste en la entrega de financiamientos económicos a aquellos docentes que a través de concursos desarrollen proyectos innovadores bajo ciertos parámetros, esto sobre todo va dirigido a las universidades.
· El mejoramiento de la calidad académica de los profesores de futuros profesores (formadores de formadores).
Aun cuando se percibe la existencia de una dudosa calidad académica en los profesores que enseñan en las instituciones formadoras, esta situación al parecer no es muy tomada en cuenta, sobre todo porque se considera que la formación de estos profesores es algo que debería estar inherente al puesto. La realidad es que en relación a este problema hay dos vertientes por resolver: La primera tiene que ver con la competencia académica disciplinar y la segunda con el campo de la didáctica. Para esto es necesario armar toda una estructura de capacitación que requiere de tiempo, pues los talleres sueltos o la asistencia técnica no son suficientes. Implementar estas estrategias se vuelve a topar con el obstáculo más grande para cualquier cambio en este proceso, ir contra lo acostumbrado.
III. Desafíos relativos a como mejorar la calidad de los docentes
en servicio.
Otra de las responsabilidades del estado al respecto de velar por la calidad de los profesores y de su formación, consiste en transformar la formación continua de los profesores.
· Perfeccionamiento vs. Desarrollo profesional.
La idea que tradicionalmente se tiene de perfeccionamiento docente es la de ofrecer una serie de cursos y talleres cuando se les considera carentes de algo, esta visión es considerada como deficitaria, pero hoy en día de lo que se trata es de comprender que la formación continua tiene que ver más que con algún déficit, con distintas necesidades en distintos momentos de la carrera docente como responder ante las vertiginosas demandas de la sociedad a esto se le conoce como desarrollo profesional.
· Formación continua del personal de enseñanza
Uno de los obstáculos más difíciles de vencer ha sido el de superar la distancia que existe entre la formación inicial y la formación continua de los profesores, otra de las inconsistencias es la distancia entre las propuestas de desarrollo profesional y las competencias que debiera tener el docente en un nuevo modelo de enseñanza; de aquí se desarrolla la idea de que el desarrollo profesional requiere de una estructura institucionalizada y coherente que lo soporte.
· El desafió del e-aprendizaje
El arribo al mundo de la tecnología es algo irreversible, por lo que el profesor requiere de actualización para cerrar la brecha que existe entre lo que sucede fuera de la escuela y lo que se enseña adentro en relación a la tecnología; a este tipo de aprendizaje se le conoce como e-aprendizaje y parte de las competencias tecnológicas actuales requeridas.
La formación de docentes, debe ser considerada como una política educativa, que a su vez estará inmersa dentro de los programas sociales, y los programas sociales necesitan contar con respaldo de la sociedad para poder cumplir con efectividad sus metas.
Parafrasis.
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