INTRODUCCIÓN
El ingreso de México al ámbito económico internacional, creo para el país nuevas necesidades tanto en el aspecto económico, productivo, laboral como educativo y cultural, fue y es necesario tomar decisiones que nos llevaron ha hacer las cosas de manera diferente a como habían sido hasta hace algunos años, la batalla sigue y si queremos convertirnos en verdaderos socios y no quedar relegados a un segundo plano tendrán que establecerse nuevas políticas tanto económicas como educativas que permitan competir en igualdad de condiciones, en las siguientes páginas se encuentra un recuento de los orígenes, fundamentos, objetivos y consecuencias tanto del TLC como del TLCAN.
Origen del TLC
El Tratado de Libre Comercio North American Free Trade Agreement (NAFTA), es un conjunto de reglas que los tres países: México, E.U.A. acuerdan para vender y comprar productos y servicios en América del Norte.
Se llama “zona de libre comercio”, porque las reglas que se disponen definen cómo y cuándo se eliminarán las barreras arancelarias para conseguir el libre paso de los productos y servicios entre las tres naciones participantes; esto es, cómo y cuándo se eliminarán los permisos, las cuotas y las licencias, y particularmente las tarifas y los aranceles, siendo éste uno de los principales objetivos del Tratado. Además el TLC propugna la existencia de “condiciones de justa competencia” entre las naciones participantes y ofrece no sólo proteger sino también velar por el cumplimiento de los derechos de propiedad intelectual.
Las razones internas
Las razones internas de México para llevar a cabo negociaciones comerciales internacionales de derivan del agotamiento del modelo de sustitución de importaciones seguido desde los años cincuenta, y de las experiencias favorables de la primera etapa de la apertura, como el aumento de las exportaciones manufactureras y el dinamismo en la creación de empleo mostrado por la industria maquiladora.
La paradoja del crecimiento hacia adentro, fincado en la sustitución de importaciones consistió en que, en un país con abundancia relativa de mano de obra como el nuestro, la tendencia antiexportadora y las distorsiones en los precios relativos implícitas en ella, orientaron los recursos a la producción de bienes intensivos en capital.
A esta primera razón se le unieron:
1. El efecto positivo que puede tener el libre comercio en términos de exportaciones y empleos, como lo ha mostrado la industria maquiladora.
2. La congruencia y complementariedad entre los cambios estructurales, incluso las medidas de desregularización adoptadas por la actual administración, y la política comercial adoptada durante la primera etapa de apertura iniciada en 1983.
Las razones externas
A las razone internas se sumaron dos razones externas:
La globalización de la economía mundial a través de la formación de bloque económicos y la oportunidad de utilizar las negociaciones comerciales para abrir nuestros mercados de exportación más importantes.
Una intensa competencia por capitales, que obliga a los países a contar con instrumentos que fomenten las inversiones nacionales y extranjeras.
Al considerar las razones anteriores, el gobierno del presidente Salinas de Gortari concluyó que una política de negociaciones comerciales para abrir los principales mercados para nuestro país y atraer inversiones es un instrumento fundamental para complementar el modelo de desarrollo orientado hacia fuera, cuya adopción se inicio después de la crisis económica de 1982.
Fundamentos legales del TLC
El TLC se basa en principios fundamentales de transparencia, tratamiento nacional y de tratamiento como nación más favorecida, todo ello representa un compromiso firme para la facilidad del movimiento de los bienes y servicios a través de las fronteras, ofrecer la protección y vigilancia adecuadas que garanticen el cumplimiento efectivo de los derechos de propiedad intelectual; adoptar los procedimientos internos efectivos que permitan la aplicación e implementación del Tratado, establecer una regla de interpretación que exija la aplicación del TLC entre su0s miembros y según los principios del derecho internacional. El TLC permite que cualquier país o grupo de países trate de incorporarse a él, en los términos y condiciones convenidos por la Comisión de Libre Comercio según los procedimientos nacionales de aprobación de cada país. Todo país puede declarar que el Tratado no se aplicará entre ese país y cualquier solicitante. El Tratado prevé que la Comisión establecerá los términos y condiciones de aceptación de cualquier solicitante. La comisión opera según una regla del consenso.
La firma del tratado
La integración entre Estados Unidos y Canadá, empieza a materializarse en 1965, con la firma del Pacto Automotriz entre esos dos países. Por su parte, entre México y Estados Unidos esa integración comenzó a materializarse también de una manera más clara en 1965 cuando se establece el programa de las maquiladoras en el norte de México, que logra promover una integración muy importante entre esos dos países. Pero no es sino hasta 1990 que los Presidentes de México y de Estados Unidos deciden iniciar la negociación de un acuerdo comprensivo de libre comercio, y en septiembre de ese año, el Presidente de Canadá comunica su interés de participar en las discusiones para celebrar el tratado.
El 11 de junio de 1990, Carlos Salinas de Gortari, Presidente de México, y George Bush, Presidente de Estados Unidos, acordaron las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio entre los dos países. Más tarde, Canadá se incorporó a las negociaciones, iniciándose de esta forma los trabajos trilaterales con el objetivo de crear una zona de libre comercio en América del Norte. En el año 1991 los presidentes de los tres países anuncian su decisión de negociar el NAFTA y en junio de ese año se da la primera reunión ministerial de negociaciones.
Las negociaciones concluyeron el 11 de Agosto de 1992 por los Jefes de Gobierno de los tres países. Una vez concluidas las negociaciones, los textos fueron revisados por parte de los Ministros de Comercio, Jaime Serra Puche, Michael Wilson y por la Embajadora Carla Hills. El momento de la firma marca el inicio de un complejo proceso que va desde la autorización del Ejecutivo estadounidense para firmar el Tratado, hasta el sometimiento a la aprobación del Senado Mexicano, del Congreso de Estados Unidos y de la Cámara de los comunes de Canadá.
· El TLC fue firmado por los tres países el 17 de Diciembre de 1992.
· Tras varios años de debate, en 1993 fue aprobado por las Asambleas Legislativas de Canadá, México y Estados Unidos.
· El TLC entró en vigor el 1 de Enero de 1994.
¿Qué es el TLCAN?
El TLCAN es un tratado comercial que prevé la eliminación de los derechos aduanales en los intercambios entre México, Canadá y Estados Unidos.
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y sus acuerdos paralelos sobre el medio ambiente y el trabajo entraron en vigor el primero de enero de 1994, cinco años después del Tratado de Libre Comercio entre Canadá y Estados Unidos.
El TLCAN creó la zona de libre comercio más grande del mundo, con cuatrocientos seis millones de personas produciendo bienes y servicios de un valor de más de once billones de dólares.
El acuerdo que instituye el TLCAN estipula ciertos objetivos comunes que México, Canadá y Estados Unidos se comprometen a cumplir.
El TLCAN ha liberalizado sustancialmente el comercio de servicios y ha abierto los mercados públicos, incluyendo el sector servicios y el de la construcción. El acuerdo impide a las partes el discriminar entre los productores nacionales y los productores extranjeros en el comercio de servicios, de mercado público y de inversiones. En contraste con el Tratado de Libre Comercio entre Canadá y estados unidos, todos los servicios están incluidos dentro del entente mientras que no hayan sido exentos explícitamente de las disposiciones del TLCAN. El acuerdo enumera en un anexo las exclusiones referidas por los diferentes niveles de gobierno dentro de cada país.
La eliminación de las cuotas
El TLCAN preveía la eliminación de la mayor parte de las cuotas aduanales sobre el intercambio entre Canadá, México y los Estados Unidos, durante un periodo predeterminado variable, según el caso, de cinco a diez años. Sin embargo, desde la puesta en marcha del TLCAN en 1994, los socios han convenido en realizar tres rondas de eliminación acelerada de las cuotas de aduana conforme al artículo 302(3) del TLCAN. La última ronda se remonta al mes de abril de 1998, cuando Canadá y México convinieron acelerar la eliminación de las cuotas aduanales sobre algunos productos para el primero de enero del 2003.
Objetivos del TLCAN
Eliminar las barreras aduanales y facilitar los intercambios transfronterizos de bienes y servicios
Asegurar las condiciones para una competencia justa dentro de la zona de libre comercio
Aumentar sustancialmente las oportunidades de inversión dentro de los tres países miembros
Establecer la protección y la aplicación adecuada de los derechos de propiedad intelectual en cada uno de los territorios
Adoptar los procedimientos eficaces de puesta en marcha, de administración conjunta y de solución de los litigios
Fortalecer la cooperación trilateral para extender los beneficios del Acuerdo .
Objetivos del TLC
Los “10 años del TLC”. Los objetivos del Tratado:
· El primero era aumentar la capacidad de exportación
· Y el segundo aumentar los flujos de inversión.
Ambos con el objetivo de ahorrar internamente para financiar el crecimiento del país.
Apuntó que estos objetivos sí se han ido cumpliendo y dejó claro que desde el principio se decía que “el Tratado no sería una panacea”.
¿Cómo funciona el TLC?
El TLC es un acuerdo firmado con el objetivo de obtener beneficios comerciales mutuos entre sus miembros.
A partir de su firma en 1994, se reducen paulatinamente las tarifas arancelarias (o los impuestos que se cobran a los bienes importados), además de simplificar los procesos para comerciar entre países.
La reducción de los aranceles se da paulatinamente, en plazos que permitan a las industrias de cada país tener las condiciones necesarias para adaptarse lentamente a las nuevas condiciones de mercado y evitando así que se vean dañadas por la apertura comercial.
El TLC después de 10 años
A 10 años de la firma del Tratado de Libre comercio de América del Norte (TLCAN), la controversia sobre sus efectos y resultados para México aún persiste.
Se hace necesario recordar cuál era la situación del comercio internacional de nuestro país antes de que la firma del TLCAN nos permitiera la entrada al mercado global más grande del mundo.
El proceso de apertura comercial de México inició en el año de 1986, con su ingreso al Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), hoy transformada en la Organización Mundial de Comercio (OMC). De este modo, nuestro país da los primeros pasos para integrarse activamente a la economía mundial.
Desde entonces, nuestro país ha incrementado sustancialmente su presencia en los mercados internacionales gracias a un crecimiento sin precedentes de sus exportaciones, las cuales en el año 2000, alcanzaron el octavo lugar a nivel mundial, y el primero en América Latina, superando en este rubro a grandes potencias exportadoras como Singapur o Brasil.
Entre los años de 1994 a 2000, las exportaciones mexicanas registraron un crecimiento anual del orden de 18.2%, alcanzando a finales de 2000 un monto de 166,455 millones de dólares, 21.8% más que las registradas el año anterior.
Sin embargo, durante el año 2001, se registró un decrecimiento de las exportaciones mexicanas de 4.8% provocado básicamente por la desaceleración de la economía de los Estados Unidos, nuestro principal socio comercial.
Gracias al TLC, México logró diversificar los productos que exportaba, terminando por fin con la total dependencia que se tenía de la exportación petrolera.
Hasta 1995, las exportaciones mexicanas se apoyaban en gran medida en la venta de productos petroleros, lo que nos hacía vulnerables a los cambios en el precio del crudo. Actualmente, menos del 10% de las exportaciones son de origen petrolero, siendo los productos manufacturados los más comercializados.
Los beneficios reales del libre comercio: ¿Por qué todos ganamos?
Pero la verdad es que gracias al comercio internacional todos salimos ganando. Debido a acuerdos comerciales como el TLC, las barreras que impiden el comercio entre países se reducen. Esto permite que los consumidores tengan un acceso más amplio a diferentes bienes y servicios y sobre todo, se beneficien con mejores precios. Así, bajo el TLC, las importaciones de México se han incrementado sustancialmente beneficiando a todo tipo de consumidores, ya sean individuos, empresas o sector público con precios más competitivos y una mayor variedad de bienes.
Del total de las importaciones que realiza nuestro país, cerca del 75% provienen de Estados Unidos y Canadá, lo que demuestra la estrecha y dinámica relación comercial que existe entre los países miembros del TLC.
A diez años de concluida su negociación y con ocho años en vigor, el TLC muestra un balance positivo. De 1994 a la fecha, se han creado cerca de 2 millones 700 mil empleos relacionados con actividades relacionadas al TLC. México ha incrementado la participación de sus productos en el mercado norteamericano de 7% antes del TLC al 12%. Además, nuestro país es el segundo proveedor de productos agrícolas a Estados Unidos.
Otra visión del TLC a diez años:
Si embargo existe otra visión menos alentadora de las consecuencias del TLC, sobre todo para los trabajadores mexicanos. Cuando el TLC estaba en discusión, sus defensores prometieron grandes incrementos en el número de empleos en ambos lados de la frontera. Esto no ha sucedido. Se estima que en los Estados Unidos se han perdido medio millón de empleos desde la entrada en vigor del tratado, ya que las compañías han trasladado sus centros de producción a México para sacarle ventaja a las normas laborales menos estrictas y a los bajos salarios. Los salarios de los nuevos empleos para los trabajadores en los Estados Unidos tienen un promedio de valor equivalente al 77% del correspondiente a los empleos anteriores al tratado. En particular, la gente de ahora trabaja más por menos. Además, los esfuerzos para sindicalizarse son frecuentemente frustrados mediante las amenazas de transferir la producción a otro país. Los efectos combinados de la devaluación del peso en 1994 y la apertura de la frontera para aumentar las importaciones desde los Estados Unidos bajo el TLC han devastado la economía mexicana, y han llevado a 8 millones de familias de clase media hacia la pobreza. Hoy, más de un millón adicional de mexicanos trabaja por menos del salario mínimo de $3.40 al día que antes del TLC. Aproximadamente 28,000 pequeños negocios han quebrado en México debido a la entrada de las compañía extranjeras. El ALCA aceleraría esa caída de los estándares laborales, y dispersaría estos efectos negativos por todo el hemisferio. Bajo el ALCA, las compañías que busquen acceso libre de tarifas a los Estados Unidos pondrán a los trabajadores mexicanos en competencia con trabajadores aun más desesperados en Haití, Guatemala o Brasil, devaluando los estándares laborales a niveles aun peores.
Repercusiones culturales y educativas
Indiscutiblemente todos estos movimientos económicos tendrán repercusiones en el aspecto Educativo y Cultural y debería poder esperarse que los sectores encargados de la educación en los tres países estuvieran preocupados por la creación de las condiciones para una mayor comprensión entre las tres culturas y el desarrollo de las habilidades que permitan que la integración económica sea posible. Sin embargo, tanto el aspecto Educativo como el Cultural no fueron considerados desde un principio dentro del TLC. Es necesario reconocer las diferencias que existen entre los tres países en el aspecto educativo, desde la misma estructura del sistema educativo, hasta lo invertido en investigación y los recursos de infraestructura y tecnología; es además también necesario reconocer el dominio cultural que Estados Unidos ejerce a través de los medios masivos de comunicación sobre los otros países, de tal manera que ha llegado a convertirse en el centro y los demás países en periféricos. Ante esto tanto Canadá como México han tratado de resguardar su cultura volteando cada uno a sus orígenes pues E.U.A. no otorga mayor importancia a las culturas de su mismo continente y esto se refleja en los currículo de los colegios y universidades norteamericanas que se centran(cuando lo hacen) más en los países europeos. En tanto al profesorado, los estadounidenses no se interesan demasiado en la internacionalización como mayormente los hacen los mexicanos.
Los alumnos Mexicanos que estudian en E.U.A. casi cuadriplica a sus homólogos norteamericanos que estudian en México; aun así en la búsqueda de crear puentes culturales Philip G. Altbach, sugiere se promueva que tanto los estudiantes mexicanos como los canadienses estudien en estados unidos mediante el aumento de conferencias, investigaciones y becas; realizar intercambios estudiantiles entre los tres países, así como intercambio de ”estudiosos” (investigadores, catedráticos).
Estas sugerencias obedecen ante todo al panorama que se observa en cuanto a la necesidad de crear entre los tres países lazos educativos y culturales además de los económicos.
Conclusiones
Como puede observarse, la firma del TLC implicó desde un inicio, beneficios de diversa índole para nuestro país.
Económicamente hablando, productores y consumidores se benefician al tener, por un lado, atractivos mercados a los cuales acceder, y por otro, tener una mayor variedad de artículos a elegir con mejores precios y calidad.
Estratégicamente hablando, el acuerdo permitió al país estrechar relaciones económico políticas con el mercado más grande del mundo, atrayendo capitales foráneos deseosos de invertir en nuestro país. De esta forma, industrias nacionales ligadas a la exportación, tuvieron un importante incremento de su competitividad al poder acceder a mercados sofisticados. Sin embargo, no todos los sectores se han beneficiado igual.
La situación de ineficiencia en muchas industria mexicanas, se debe no a una apertura comercial inescrupulosa, sino a la falta de políticas nacionales que incentiven la productividad y la calidad.
Así mismo, el casi nulo acceso a créditos productivos impide la creación o desarrollo de las empresas mexicanas, las cuales se ven imposibilitadas para competir en un sistema de libre comercio que cada día implica mayores esfuerzos por parte de las empresas, para permanecer en los mercados ya sea nacionales o extranjeros.
El tratar de imponer trabas dentro de acuerdos comerciales como el TLC, es negarse a la realidad.
En la actualidad, la mayor parte de las economías del mundo, reconocen las ventajas del libre comercio y la importancia de este, para el crecimiento presente y futuro de sus naciones.
Por lo tanto, México no debe arriesgar su posición como economía de libre mercado, ante los reclamos de grupos que únicamente buscan el logro de intereses propios en detrimento de la mayoría de los mexicanos, pero debe estar conciente de la necesidad de crear las condiciones desde el ámbito educativo que le permitan establecer una relación paralela con sus dos socios y no quedar subordinado y en desventaja.
NOTAS:
Las exportaciones de México hacia sus socios del TLCAN son 238 % más que en 1993. La alza de las exportaciones es responsable de más de la mitad del crecimiento real del PIB en México durante este periodo.
Las exportaciones estadounidenses hacia sus socios del TLCAN se han más que duplicado entre 1993 y 2000, en contraste a una tasa de crecimiento del 52 % de las exportaciones al resto del mundo.
El comercio total entre los tres socios del TLCAN ha aumentado un 128 % y supera ahora los 676 mil millones de dólares al año. Cada día, los socios del TLCAN efectúan intercambios trilaterales por un valor de 1,800 millones de dólares aproximadamente.
En el transcurso de los siete primeros años de función del TLCAN, la producción en América del Norte se ha incrementado en más del 30 % en comparación a un crecimiento de un poco menos del 20 % en el transcurso de los siete años precedentes.
El comercio total durante este periodo aumentó en un 98 % para elevarse a 9,000 millones de dólares canadienses, habiendo aumentado las importaciones mexicanas en un 105 % hasta llegar a los 7,000 millones de dólares canadienses.
Los Estados Unidos representan para Canadá el 77 % de sus importaciones y el 84 % de sus exportaciones.
De 1993 a 2000, el valor $US de las exportaciones canadienses de mercancía hacia Estados Unidos y México ha aumentado un 109 %, mientras que sus exportaciones hacia el resto del mundo se han incrementado en un 29 %.
Más del 82 % de las exportaciones mexicanas están destinadas a los Estados Unidos.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
ADAME GODDARD, Jorge, Contratos internacionales en América del Norte, régimen jurídico, México, 1999.
BLANCO MENDOZA, Herminio, Las negociaciones comerciales de México con el mundo.
CASADO CERVIÑO, Alberto et al., Propiedad industrial, teoría y práctica, Madrid, 2001.
FUENTE GARCÍA, Elena de la, El uso de la marca y sus efectos jurídicos, Madrid, 1999.
Paginas consultadas
http://www.monografias.com/trabajos5/librecom/librecom.shtml
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